La plaza de 25 y 60 fue el primer lugar de reuniones, de donde surgió la Asamblea Vecinal que pensó y anotó el primer nombre que reunía todas las características: Centro de fomento, biblioteca, club social y deportivo Coronel Brandsen.
La Argentina desde la década del veinte tuvo un constante desarrollo para las entidades. Basta mirar la zona sur platense: a solo tres cuadras de la plaza Brandsen se establecía el Club Universal (1941) y desde mucho antes del Centro Fomento Los Hornos (1931) y el Centro Fomento Cultural y Deportivo Capital Chica (1936).
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Las bases de la institución estaban sentadas, destacándose una suerte de “declaración de principios”, resaltándose estos cinco puntos.
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A) Propender al fomento edilicio, recabando de las autoridades la ejecución de obras tendientes al progreso y embellecimiento de la zona comprendida dentro del radio de las calles 19 a 31, y de 57 a 64, y gestionar ante las mismas todas aquellas medidas que beneficien y aseguren el bienestar general.
B) Intensificar el desarrollo de la cultural integral, sosteniendo, además, el funcionamiento de una biblioteca pública.
C) Asegurar el espíritu de sociabilidad y unión entre sus asociados, con prescindencia absoluta de credos políticos, religiosos o sociales.
D) Fomentar, por todos los medios a su alcance, el desarrollo de la cultura física y práctica del deporte.
E) Propender a la adquisición del local propio.
F) Auspiciar y sostener relaciones con instituciones similares.
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La capital bonaerense tenía en la intendencia a Luis María Berro; al Club Estudiantes lo presidía Pedro Osácar y al Club de Gimnasia y Esgrima La Plata don Roberto Campodónico. Ese mismo año ambos clubes recibieron subsidios gubernamentales para mejorar sus sedes.
Vecinos y socios de Asociación Brandsen posan en el lote escogido para la construcción de la actual Sede
Comisión fundadora. Parados: Atilio Simonelli, Bereciartúa, Varallo, “Pacho” Peroncini, Tartaglia, Mangieri. Sentados: Belvedere, Rovella, Seisdedos y Bezzi.